Publicar cada semana en la web, en LinkedIn y en Facebook cuesta horas. Y casi siempre se queda a medias.
El agente de contenido de utio lo hace entero: se escribe el tema, y de ahí salen el artículo, las piezas de cada red y la publicación.
Todo empieza en Temas, y es lo único que hay que escribir a mano. El tema se pone como lo buscaría un cliente.
Si el tema lleva cifras, se pega el enlace de cada fuente. Sin fuente, el agente prefiere no dar el dato antes que inventárselo.
Y ya está. Investigar, escribir, ilustrar y revisar lo hace el agente solo, mientras el equipo está en otra cosa.
Cada campaña va enseñando por dónde va: el guion, el artículo, el SEO, la portada, las piezas y la auditoría.
El artículo llega escrito con la voz de la empresa: unas mil palabras, su portada, sus enlaces y sus fuentes al final.
Antes de que salga, una auditoría busca cifras sin fuente, clientes inventados y frases sin terminar. Si algo falla, lo bloquea y dice por qué.
Del mismo artículo salen las piezas: la de la página de empresa, la de cada persona que firma y la de cada red, con su tono.
Se revisa, se aprueba, y el agente las reparte por días. Nada sale a la calle sin que una persona dé el visto bueno.
Este es el resultado en la web: el artículo publicado, con su portada, su fecha y su enlace.
Este, el mismo día, en la página de LinkedIn.
Y este, en Facebook. El mismo tema, contado como toca en cada sitio, sin repetir el mismo texto tres veces.
De una idea a la web y a las redes, sin abrir un documento. UT Content, el agente de contenido de utio.